viernes, 14 de agosto de 2015

EL MALTRATO COTIDIANO


       Pensándolo con detenimiento reconozco que nuestras vidas están llenas de pequeños actos que, a simple vista, parecen inofensivos, pero llevan escondidos en lo más profundo violencia o maltrato.



   En ocasiones (según el módulo/asignatura que me toque impartir), le planteo a mis alumnos/as la siguiente situación: “si tuvierais un hijo, pongamos de 2 – 3 años, y os encontrarais por la calle con una amiga vuestra que hace tiempo que no veis, pero vuestro hijo/a no quiere darle un beso” ¿Qué haríais?,… “¿y si esto mismo ocurriera con alguien de vuestra familia?”. Me sorprende siempre la frecuencia y la actitud con la que contestan que les obligarían a dar ese beso, que solo faltaba eso, que no pueden con esa edad hacer lo que ellos quieren, que es de la familia o alguien importante para ellas,… Al niño, sí sigue negándose, se le reñiría de forma explícita y rotunda, quizás un castigo,...

Seguro que todos (o casi todos) los que lean esto estarán pensando ahora mismo “ a mí me obligaban”. Es algo que siempre se ha hecho y no parece importante, pero en realidad sí que lo es. Nadie se plantea que un adulto que no quiere darle dar un beso a alguien se esté comportando como un niño/a caprichoso, ¿por qué ocurre esto con los niños?, ¿por qué se les riñe, castiga, hostiga,…? Son niños, y hay que enseñarles, educarles aunque esto suponga forzarles a hacer algo que no quieren hacer. ¿En serio?

    Hay muchas más situaciones cotidianas y habituales que suponen violencia y/o maltrato sobre los niños. Puede que lo comentado anteriormente no deje una huella visible en los niños/as, pero sí puede dejarlo en su emocionario, en su camino conductual influyendo en su desarrollo posterior y en su vida personal y social. Las expresiones que utilizamos, la forma de hablar, las etiquetas que ponemos a todo y a todo, los prejuicios y/o estereotipos que todos poseemos en mayor o menor medida, la ausencia de habilidades sociales,… todo esto está presente en el día a día de todos, en las relaciones que establecemos con las personas de nuestro entorno y la forma de entablarlas,…
  
   Los adultos, padres, educadores,… tenemos un papel fundamental en este aspecto, por eso es importante hacer un autoexamen para ver los prejuicios y/o estereotipos que tenemos y que pueden influir en estos niños/as, en estos futuros/as adultos/as, para mostrarnos ante ellos abiertos, tolerantes y respetuosos.
   
   Es una responsabilidad que está en nuestras manos, en la de todos/as y cada uno/a de nosotros/as. Asumamos el compromiso y actuemos en consecuencia.

lunes, 10 de agosto de 2015

LA REGLA DE KIKO

   ¿En cuántas ocasiones obligamos a los niños a hacer algo que no quieren hacer? No tiene que ser algo realmente importante a los ojos de los adultos como puede ser un beso... cómo se enfadan los padres si no quieren besar a un buen amigo, un tío/ lejano,... los niños, por pequeños que sean saben lo que quieren o no quieren hacer, no les forcemos. 




     
  En este enlace nos encontramos con un material contra el abuso sexual... qué todos los niños sepan que pueden decir NO!!!

domingo, 9 de agosto de 2015

EL MALTRATO A TRAVÉS DEL DIBUJO INFANTIL


EL MALTRATO A TRAVÉS DEL DIBUJO INFANTIL

Los niños/as utilizan en muchas ocasiones otros recursos para expresar lo que no pueden o no saben expresar con palabras: LOS DIBUJOS. A continuación vemos algunos ejemplos de niños que han sufrido distintos tipos de maltratos y lo muestran a través de sus dibujos.


El Cerebro Me Estalla (Adolescente de 14 años)

menor 

Víctima de abusos sexuales por su padre, por su madre y por sus hermanos mayores, la chica abusaba a su vez de su hermano pequeño. Desde los 12 años presentaba una conducta en extremo promiscua, síntoma evidente del horror a que había estado sometida. Durante mucho tiempo, la menor no pudo hablar de lo sucedido; el relato de los hechos se hizo esperar. En dibujo libre, la Adolescente pinta a todos los miembros de su familia tocándose entre sí. Ella, a la izquierda del dibujo, siente su cerebro a punto de estallar de tanta presión. El papel aparece muy arrugado, en un rapto de angustia, la niña intentó romper el dibujo, deshacerse de él. 

jueves, 30 de julio de 2015

LA PIEL DELATA EL MALTRATO INFANTIL

EXPRESIÓN CUTÁNEA

La piel delata el maltrato infantil

§    El dermatólogo es fundamental para reconocer las señales sospechosas de maltrato.

§    Los moratones, las quemaduras, las mordeduras y la alopecia son las más frecuentes.

LAURA TARDÓN

MADRID.- No todos los moratones son iguales. Los que se presentan en zonas protegidas como las orejas o la cara interna de los muslos podrían indicar, no un hecho accidental, sino maltrato físico. Distinguir la causa de este tipo de manifestaciones por la apariencia de las lesiones se convierte en todo un reto en el que los dermatólogos tienen una importante función. Así lo resaltan algunos especialistas en un editorial publicado en la revista 'Piel'.

Sin embargo, señalan los autores, "debido a la poca o nula formación dirigida a reconocer este problema, para muchos dermatólogos, el maltrato físico apenas aparece en el listado de diagnósticos diferenciales, a pesar de que los signos cutáneos son la manifestación más común (los presenta más del 90%) y fácilmente reconocible".

miércoles, 29 de julio de 2015

PREVENCIÓN DEL MALTRATO INFANTIL Y ACTUACIÓN DEL PEDIATRA

     Los pediatras, al ser los profesionales de salud que están en mayor contacto con los niños, son los llamados a realizar la prevención del maltrato infantil, además de establecer diagnósticos y junto con un equipo multidisciplinario colaborar en su tratamiento.

Los pediatras se encuentran en una posición favorable para detectar niños en situación de riesgo (sobre todo en menores de 5 años, la población más vulnerable), a partir de esta edad los maestros comienzan a tener un papel principal en la prevención y diagnóstico.

La prevención del maltrato infantil se establece en tres niveles:

martes, 21 de julio de 2015

DEFINICIÓN Y CLASIFICACIÓN DEL MALTRATO INFANTIL

MALTRATO INFANTIL

   El maltrato a los niños es un problema universal que ha existido desde tiempos remotos, sin embargo es en el siglo XX con la declaración de los derechos del niño (O.N.U. 1959), cuando se le considera como un delito y un problema de profundas repercusiones psicológicas, sociales, éticas, legales y médicas. La investigación norteamericana sitúa el comienzo de la sensibilización mundial cuando investigadores como Kempe, Silverman, Steele, y otros, en 1962 etiquetaron el llamado Síndrome del niño maltratado.

Definición y clasificación del maltrato infantil:

   No existe una definición única de maltrato infantil, ni una delimitación clara y precisa de sus expresiones. Sin embargo, lo más aceptado como definición es todas aquellas acciones que van en contra de un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño, cometidas por personas, instituciones o la propia sociedad. Ello supone la existencia de un maltrato físico, negligencia, maltrato psicológico o un abuso sexual. (NCCAN, 1988). Esta definición está en concordancia con la existente en el manual de psiquiatría DSM-IV.

jueves, 16 de julio de 2015

CONSECUENCIAS DEL MALTRATO INFANTIL

    
     Independientemente de las secuelas físicas que desencadena directamente la agresión producida por el abuso físico o sexual, todos los tipos de maltrato infantil dan lugar a trastornos conductuales, emocionales y sociales. La importancia, severidad y cronicidad de las estas secuelas depende de:
  • Intensidad y frecuencia del maltrato.
  • Características del niño (edad, sexo, susceptibilidad, temperamento, habilidades sociales, etc).
  • El uso o no de la violencia física.
  • Relación del niño con el agresor.
  • Apoyo intrafamiliar a la víctima infantil.
  • Acceso y competencia de los servicios de ayuda médica, psicológica y social.
     En los primeros momentos del desarrollo evolutivo se observan repercusiones negativas en las capacidades relacionales de apego y en la autoestima del niño. Así como pesadillas y problemas del sueño, cambios de hábitos de comida, pérdidas del control de esfínteres, deficiencias psicomotoras, trastornos psicosomáticos.

     En escolares y adolescentes encontramos: fugas del hogar, conductas autolesivas, hiperactividad o aislamiento, bajo rendimiento académico, deficiencias intelectuales, fracaso escolar, trastorno disociativo de identidad, delincuencia juvenil, consumo de drogas y alcohol, miedo generalizado, depresión, rechazo al propio cuerpo, culpa y vergüenza, agresividad, problemas de relación interpersonal.

     Diversos estudios señalan que el maltrato continúa de una generación a la siguiente. De forma que un niño maltratado tiene alto riesgo de ser perpetuador de maltrato en la etapa adulta.